El otro día leía en el blog de Don Alipio una entrada que me hizo reir de lo lindo. El post en cuestión se llama 'Confusiones lingüísticas de algunos clientes' y hace referencia al lenguaje que emplean las marujas que acuden al establecimiento que regenta su familia. Yo, que también he trabajado cara al público más de 10 años, puedo dar fe de que esas expresiones existen.

Porque aquí en españa tenemos una dimensión paralela del lenguaje que merece ser defendida y dada a conocer. El instituto Cervantes se encarga del español "del bueno", pero ¿quien se ocupa del español maruja?

Señora Maruja1: Pues si Mari, como me dolía mucho el oído, pues me fui al Doctor Torrino.

Señora Maruja 2- Pues yo,sin en cambio, cuando me duelen los píntanos me tomo un Dolotil y me quedo tan pancha...

"¿Quien se ocupa del español maruja?" Ésta pregunta me estaba haciendo yo cuando dí con el primer acercamiento serio al tema. Se trata del diccionario de burradas. Una joya que antes se dió en llamar "Dicionario de portera-español, español-portera" pero al lobby de porteras no le sentó muy bien la iniciativa y, tirando de contactos al más alto nivel , presionó hasta que cambiaron el nombre.En este diccionario los autores han recopilado perlas (supuestamente) verídicas como:

Anunciaron la salida por psicofonía. (megafonía)
Te quiero muncho, amor. (mucho, pero en superlativo)
Mueve mucho una ceja, es un tric. (tic)
Esta toballa está húmeda. (toalla)
José Luis Moreno es ventrículo. (ventrílocuo)
Su PC tiene güindon 95/güindo 95 instalado. (Windows)
Tuve un eslince en el tobillo y anduve 15 días contorniquera. (esguince; media tobillera+torniquete)
El médico me ha dicho que tengo muy alto el color esterol. (colesterol)
¡Marchando un sanchui misto! (sándwich mixto)
Póngame un changüi vegetal. (sándwich)
Ay, es que yo de esas cosas soy muy obsoleta. (de esas cosas no entiendo nada)
Creo que mi gata va a tener transcendencia. (descendencia)
Debía de haber unas cien personas, así, a groso groso (grosso modo)
Cuando se murió su padre se quedó sola, triste y desvalijada. (desvalida)
En laframancia me dieron algo para la atrosis. (farmacia, artrosis)
Hay que mandar un flas. (fax)
Tenía tataratas en los ojos. (cataratas)
A esta carga hay que hacerle un ñudo. (nudo)
Hoy es día de cobrar la lómina. (nómina)
Miel sobre hijuelas. (hojuelas)
¡Vamos,hale, hale, que es gerundio! (¿?)
Menudo cochazo os habéis comprado; cómo se nota que nadáis en la ambulancia. (abundancia)
Yo, sin en cambio, prefiero eso. (sin embargo + en cambio, juro que ésto lo he oído)
No lo sé, ni falta que me importa. (ni falta que me hace + ni me importa)
El kirk/tic de la cuestión. (quid)
En esa carretera son muy peligrosos los estores. (plural de estor = stop)
Los traficantes de drogas viven como los marajales. (maharajás)
Ya layva layo. (ya lo había leído)
¿Querís diros? ¡Pues veros? (¿Queréis iros? ¡Pues idos!)
Lo compró en un Che chi cho. (sex shop)
Me tomé unentrecol buenísimo y ellos se tomaron otros tantos entrecoles. (entrecot, entrecots)
Me ha entrado agua fría en las orejas y me duelen mucho los píntanos.
De postre, unos congüis. (kiwis)
Tengo una casa en Granada de arte mollejar. (mudéjar)
Rotundidentemente, no. (rotundamente)
Comimos píparamente, como en las bodas de Canadá. (opíparamente, Caná).
Póngame un vertical. (Bitter Kas; oído en Córdoba)

Y, por supuesto, otra variación de la frase que le dijeron a Don Alipio:

No te imaginas lo que duele un cólico frenético. (cólico nefrítico)

Toda ésta cháchara anterior viene a cuento porque después de haber sufrido recientemente un cólico nefrítico, podría asegurar sin lugar a dudas que la señora no se equivocaba, y que la del diccionario tampoco. Cuando los dolores arrecian, el cólico no es nefrítico,no, no... ¡El cólico es frenético!

ACTUALIZACIÓN: además de unas buenas risas (algunos de éstos palabros ya los hemos adoptado en casa y cuando vamos al súper a comprar goyures, congüis o punkies la gente nos mira raro), éste tipo de frases me parecen de lo más entrañable, porque que levante la mano el que no tenga madre, tia o abuela ( o sus equivalentes masculinos) que no le cambie el nombre a las cosas. Durante años, hasta tu mismo las nombras así, hasta que la cruda realidad ( un amiguito del cole, o similar) te saca de tu error. Podéis echar un vistazo a un grupo muy divertido de Facebook al que estoy suscrito. Se llama 'FRASES DE MADRE' y dentro hay un tema de discusión que se llama ¿Por qué las madres le cambian el nombre a las cosas?. Pinchad AQUÍ y preparaos a pasar un buen rato.

En el tintero desde: 17 de agosto de 2007